18° SEMANA DE EMBARAZO

Decimo octava semana de embarazo:

    Hasta este momento, los huesos del bebé se habían estado formando, pero aún eran blandos. En esta semana, comienzan a endurecerse u osificarse. Algunos de los primeros huesos que se osifican son los que forman las clavículas y las piernas.

    Las orejas llegan a su posición final y sobresalen de la cabeza. ¡Y comience a practicar las canciones de cuna porque en las próximas semanas su bebé será capaz de escuchar!

    Los huesos del oído medio y las terminaciones nerviosas del cerebro se están formando para que su bebé pueda escuchar sonidos como los latidos de su corazón o el movimiento de la sangre a través del cordón umbilical. ¡Es posible que el bebé hasta se asuste de los sonidos fuertes! Los ojos del bebé también se están formando. En este momento, miran hacia adelante en vez de hacia los costados y es posible que las retinas puedan detectar los rayos de luz de una linterna si la apunta hacia el abdomen.

    El bebé puede bostezar y hacer gestos faciales. Incluso podrá tener hipo. Ya le funcionan las cuerdas vocales y podría llorar. Es posible que por fin empieces a sentir algunos movimientos del bebé porque empieza a patear y a mover sus manos con más fuerza. Si ya has tenido un bebé, reconocerás esos movimientos enseguida. Si es tu primer embarazo, quizás no los notes hasta dentro de dos semanas. Sus ojos y orejas ya alcanzado su ubicación definitiva en esta semana.

    El estómago empieza a funcionar  traga fluido del líquido amniótico para ejercitar el aparato digestivo.

    Además, los huesos del oído interno y las terminales nerviosas del cerebro se han desarrollado lo suficiente. El bebé puede empezar a escuchar sonidos como sus latidos o el trayecto de la sangre a través del cordón umbilical.

    Cerca de esta semana vendría de la segunda ecografía. En ella podremos analizar la anatomía del bebé y su ritmo de crecimiento. Te servirá para predecir posibles complicaciones.

    El bebé se mueve activamente, patea, mueve sus manos y se chupa el pulgar, ya le funcionan las cuerdas vocales y podría llorar, sus ojos y orejas ya han alcanzado su ubicación definitiva.

    Se mueve todo el tiempo y como es tan pequeño todavía puede girar sobre sí mismo.

    El bebé seguirá creciendo esta semana, aunque a un ritmo más lento. Tendrá unos aproximadamente 14/18  centímetros y 150/200 gramos.

El cuerpo de la mujer y sus cambios:

    La madre definitivamente ya luce muy embarazada y probablemente está comenzando a prepararse para la vida con el bebé. Ésta es una buena semana para empezar a ver temas que hasta el momento habías dejado de lado como la elección del futuro pediatra, es importante y tiene que ser alguien que le dé confianza y con quien se sientas cómoda.

    Ya luces muy embarazada y puedes mostrar tu panza con orgullo. El tamaño de tu útero aumenta día a día y su fondo ya casi alcanza el ombligo.

    Has cambiado la postura, de lo contrario te caerías. Por esto puede que experimentes dolores lumbares, procura relajarte y descansar varias veces al día. Nadar, los baños de inmersión y dormir en una cama dura pueden ser muy útiles para aliviar los malestares característicos de este período.

    Si bien las verduras y frutas frescas aportan escasas calorías, su valor alimenticio está dado por su contenido de vitaminas y minerales. No olvides que el calor de la cocción destruye muchas de las vitaminas. Los alimentos muy salados (fiambres, embutidos, conservas de lata) deben consumirse con suma moderación y evitarse totalmente si tienes edemas.
Las grasas más digestibles son las de elección durante esta etapa del embarazo. Prefiere siempre los aceites vegetales y las margarinas de mesa.

    Una embarazada sin sobrepeso y con un buen entrenamiento enfrenta el momento del parto con muchas más resistencias, lo que se traduce en un mejor aprovechamiento del oxígeno, quedando más de éste disponible para su bebé.
La tonificación de la musculatura general, y en especial de la perineal, ayuda a evitar los desgarros y prolapsos.

    Desde ya que si habitualmente practicas deportes y gimnasia, y más aún, si ya has comenzado tu preparación física durante el primer trimestre, tienes que continuarla durante el segundo trimestre.

    La embarazada bien entrenada aprende a controlarse más durante las contracciones, haciendo que éstas sean mucho más tolerables. Ayuda a acelerar la salida de la contracción, adelantando el período de alivio. Cuanto antes comience su entrenamiento durante este trimestre, más ágil llegará al momento del parto.