20° SEMANA DE EMBARAZO
Vigesima semana de embarazo:
En el transcurso de esta semana se cumple la mitad exacta del camino!!!!!!. Se habla de 40 semanas de embarazo contadas a partir de la fecha de tu última menstruación, sin embargo no siempre se llega a la semana 40, esto puede fluctuar entre las 37 y 42 semanas.
A pesar de que ya cumplió la mitad del embarazo, le falta mucho por crecer. Durante la segunda mitad restante, su peso aumentará más de diez veces y su largo aumentará aproximadamente al doble.
Ahora ocupa cada vez más lugar en su útero y este crecimiento continuo hará presión sobre sus pulmones, su estómago, su vejiga y sus riñones. También continúa el crecimiento de las uñas y del cabello. Los huesos del oído interno ya están totalmente formados y la nariz comienza a tomar una forma reconocible.
Durante la segunda mitad restante, su peso aumentará más de diez veces y su largo aumentará aproximadamente al doble.
El bebé comienza a darse cuenta del mundo que le rodea. Su cerebro ha desarrollado los centros nerviosos dedicados a sus sentidos, que por fin se ponen en funcionamiento. Ahora es más sensible a los cambios que se producen a su alrededor: los movimientos de la madre, los sonidos de su entorno e incluso el sabor del líquido amniótico.
Es probable que sienta al bebé dando vueltas y pataditas en su tripa. Es curioso saber que si también siente unas sacudidas rítmicas, es que tiene hipo. Si es verdad, casi todos los bebés tienen hipo en el útero. No se sabe porqué, pero seguramente se deberá a la inmadurez de un diafragma que sufre espasmos. No es perjudicial para el feto tener hipo, por lo que no se asuste.
Como se ha comentado en semanas anteriores, ya se aprecia el dibujo de cabello. A partir de ahora, comenzarán a salir algunos pelos de verdad, no lanugo. De todas maneras, casi todo este cabello comenzará a caérsele a las dos semanas del parto, para ir poco a poco creciendo el cabello permanente, que seguramente será de color más claro que el que tenía al nacer.
El feto mide unos 22 centímetros, pesando entre 220 y 250 gramos. Ya le cabe en la palma de la mano.
El cuerpo de la mujer y sus cambios:
Ahora la madre debe tomar mucho líquido para mejorar la diuresis. No debe permanecer de pie por mucho tiempo y tratar de no sentarte con las piernas cruzadas, se recomienda dormir con las piernas más altas que la cabeza, es una buena ayuda para mejorar la circulación y prevenir problemas en ellas.
Si todavía no lo ha hecho, el médico le recomendará realizarse una ecografía. Ésta es una prueba que utiliza ondas sonoras para crear una imagen. Una ecografía puede determinar el tamaño y la posición del feto, como también cualquier anormalidad de los huesos y órganos que sean visibles en esta etapa del embarazo. Dependiendo de la posición del feto, es posible determinar el sexo del bebé en este momento. Durante la ecografía también se pueden examinar el cordón umbilical, la placenta y el líquido amniótico. Hable con su médico sobre los riesgos y las ventajas de esta prueba.
Ver la ecografía es emocionante, ya que podrá contar los dedos de manos y pies, averiguar el sexo (si es que quiere saberlo) y tener mayor tranquilidad de que todo va bien. Esta primera mirada a su pequeño habitante hará que ser madre le parezca más real.
Su útero tiene tres veces su tamaño original. Podrá ver, al medírselo que el fondo está ahora al nivel del ombligo. A partir de ahora, el útero crecerá un poco menos de un centímetro cada semana hasta que dé a luz.
Si su vida o trabajo son muy estresantes, es conveniente, tanto para usted como para el bebé tomarse algún momento de calma. Un poco de estrés es bueno ya que nos impulsa a actuar, pero si es constante y severo puede afectar negativamente a cualquier persona, y más si se está embarazada. Hay muchas maneras de combatir el estrés por lo que debe aprender alguna si lo necesita.