24° SEMANA DE EMBARAZO

Vigesimo cuarta semana de embarazo

    Su bebé todavía recibe oxígeno a través de la placenta. Pero una vez que se produzca el nacimiento, los pulmones del bebé comienzan a obtener el oxígeno por sí mismos. Para prepararse, los pulmones del bebé están desarrollando la habilidad de producir surfactante. El surfactante es una sustancia que hace que los alvéolos pulmonares se mantengan armados y no se peguen cuando exhalamos, permitiéndonos respirar correctamente.

    Dado que el desarrollo del oído interno –que controla el equilibrio del cuerpo– ha finalizado, el bebé puede diferenciar cuando está boca abajo y cuando no mientras flota y realiza movimientos en el líquido amniótico.

Los cambios en el cuerpo de la mujer:

    Durante las semanas 24 al 28 se realiza una importante prueba prenatal, el control de glucosa. Mediante este control, se busca detectar la diabetes gestacional, un tipo temporal de diabetes que ocurre durante el embarazo y que suele causar problemas en el recién nacido, como un bajo nivel de glucemia.

    La diabetes gestacional también puede aumentar las chances de que a la mujer se le practique una cesárea, ya que suele conducir al aumento excesivo de peso del bebé.

    Durante la prueba de la glucosa, usted tendrá que tomar una sustancia muy azucarada y le tendrán que sacar sangre. Si su nivel de azúcar en sangre es muy elevado, el médico le hablará de la necesidad de realizar más pruebas. La diabetes gestacional suele controlarse siguiendo una dieta alimenticia bien planeada y realizando ejercicio regularmente. Pero en ciertos casos será necesario tomar medicamentos, como insulina, durante el embarazo.

    A partir de ahora puede sufrir un parto prematuro, por lo que se deben conocer las señales que lo preceden. Los síntomas más comunes son dolores de tipo menstrual, contracciones uterinas, cambios en el flujo vaginal, dolores en la zona lumbar, presión sobre la pelvis (como si el bebé estuviera empujándola) o salida de líquido por la vagina.
Por supuesto, estos dolores pueden ser parecidos a los que se tiene durante un embarazo normal, como las contracciones suaves o el dolor de espalda. Hay que estar atenta al cuerpo, pero sin necesidad de estar preocupada todo el rato.

    Si los síntomas son frecuentes o no desaparecen después de beber un poco de agua o zumo y acostarse durante una hora, es recomendable llamar a su médico. Y si le sale líquido por la vagina vaya directa al hospital o al centro médico más cercano porque necesitará atención médica inmediata.

    Durante el embarazo, el padre también sufre importantes cambios, aunque no sean tan obvios como los suyos (no le sale tripa ni siente nauseas). A veces intentan cambiar de aspecto (cambiándose el corte de peo, o dejándose barba o bigote) o que inicie nuevas actividades para prepararse para este cambio de la edad adulta. Sino lo han hablado ya, es un buen momento de comentar todos estos cambios y de la forma en que sus nuevos papeles de padres pueden afectar a la relación de pareja.

    Al tener la tripa más abultada el cinturón de seguridad debe colocarse de manera apropiada. La parte que sujeta el regazo debe ir por debajo del abdomen, ajustada a las caderas. La bandolera debe ir desde el hombro hasta la cadera, por encima del abdomen, no cruzándolo.