27° SEMANA DE EMBARAZO
Vigesimo septima semana de embarazo:
El bebe puede abrir los ojos por primera vez, estando activa la zona visual el cerebro. Casi todas las estructuras oculares están terminadas, y aunque el bebé no pueda distinguir objetos, ve luces y sombras.
Si observa los movimientos del feto en su interior, puede hacerse una idea de cómo pasa los días y las noches. Como si le estuvieran meciendo el bebé se adormece dentro de su barriga. Aunque parezca que sus actividades diarias no sean lo mismo que mecer, el líquido amniótico es un acolchado tan perfecto que el bebé sólo siente un suave balanceo. Seguramente dormirá la mayor parte del día, y durante la noche, cuando usted se echa a dormir, despierta y comienza a moverse más.
A lo largo del mes que viene el bebé ganará unos 450 gramos de peso. Está aumentando mucho de tamaño y peso, pero su cerebro y pulmones todavía no están totalmente formados. ¡Menos mal que aún le quedan 13 semanas para prepararse para el mundo exterior!
El bebé seguirá teniendo un crecimiento fenomenal aumentando de peso y alargándose. La piel parecerá menos arrugada por la acumulación de grasa.
Esta semana tiene unas medidas de 33 cm de la cabeza a las posaderas y pesa unos 900 gramos.
Los cambios en el cuerpo de la mujer:
Los pechos es una de las zonas que más cambios presentan durante el embarazo y después del parto. En el primer trimestre comenzaron a aumentar de tamaño, y puede que aun hayan crecido más.Las aureolas (las zonas oscuras que rodean el pezón) también presentan cambios: en el primer trimestre se oscurecieron un poco, y ahora la pigmentación oscura puede que se extienda más allá de las areolas. Esto recibe el nombre de areola secundaria, y puede llegar a cubrir la mitad del pecho.
No se sabe porque sucede esto, pero la mayoría de los expertos creen que se debe a que la piel oscura es una especie de diana, para facilitar al bebé la localización del pezón durante la lactancia materna. No se preocupe, ya que es un cambio temporal, que como mucho suele durar hasta 12 meses después del parto.
La mayor parte de las mujeres embarazadas tiene sueños muy reales y puede que extraños: que su hijo recién nacido le diga: “te quiero mamá”, dar a luz a un hijo adulto o una camada de gatitos… No todos los sueños tienen que ver con el embarazo. También se viven apasionantes relaciones amorosas, frenéticas aventuras, y todo tipo de cosas alucinantes, todo ello muy real.
Estos sueños del embarazo pueden deberse a todas las hormonas que circulan por su cuerpo. También puede ser una manera de enfrentarse a todas las ideas y emociones que se viven en este momento. Sea cual sea la razón, no se tome los sueños en serio, y tómese con optimismo estas escapadas nocturnas.
Para satisfacer las necesidades de proteína que necesita tanto usted como su bebé debe tomar proteína de 'calidad', es decir su valor nutritivo. Casi toda la proteína animal es de calidad, mientras que la vegetal no lo es. La mezcla de alimentos vegetales y animales en cantidad adecuada permite que unos alimentos complementen a los otros.
Cada vez que acuda a la cita prenatal, el profesional le tomará la presión arterial para ver si está alta y constatará si hay proteína en la orina. Con esos análisis podrá ver si hay señales de preeclampsia, que también se conoce como toxemia o hipertensión inducida por el embarazo. Esa afección se manifiesta en 1 de cada 20 embarazos. Es más probable que suceda en los primeros embarazos y después de la semana 20.
Para muchas mujeres, si el médico controla las señales de preeclampsia, el embarazo continuará normalmente. En casos graves, la preeclampsia puede ser mortal para la madre y el bebé. La única “cura” es el nacimiento del bebé.
Seguirá aumentando de peso entre unos 300 gramos a casi 500 gramos por semana. Al crecer el abdomen, sentirá dolores de espalda con más frecuencia. Quizás tenga problemas para dormir porque es más difícil sentirse cómoda con el cuerpo que crece. Su prioridad debe ser descansar lo suficiente y comer bien.
No deje de acudir a todas las citas prenatales. Llame al profesional de la salud de inmediato si tiene alguna de las señales de la preeclampsia: hinchazón repentina de la cara o manos, dolores de cabeza agudos, dolor fuerte de estómago o se le nubla la vista. La hinchazón leve de manos y pies es normal por la mayor cantidad de fluidos corporales. Ésta suele desaparecer de un día al otro o después de descansar.