34° SEMANA DE EMBARAZO

Trigesimo cuarta semana de embarazo:

    La placenta ha adquirido dimensiones importantes a causa del enorme volumen de lo que el bebé absorbe. El bebé ha mejorado su aspecto. Poco a poco, el vello va siendo substituido por una capa protectora, llamada vérnix caseosa, que también desaparecerá.

    Y es que ya pesa 2,200 kg y mide 43 cm. Su carita es redondeada y lisa, y sus contornos, suaves y sin arrugas.

    Si tu bebé es una niña, los ovarios no siempre habrán descendido al abdomen; lo harán en muchos casos, después del nacimiento. Además, pueden aparecerle manchas rojas en algún lugar del cuerpo, que en casi todas las ocasiones, se borrarán poco tiempo después de nacer.

    Durante este período de finalización en el desarrollo de tu bebé, la grasa está siendo depositada bajo la superficie de su piel, lo que le ayudará a mantener una temperatura corporal constante, pero además puede quemarla como fuente de energía.

    Las extremidades de tu bebé están empezando a formar hoyuelos en los codos y las rodillas, y alrededor de las muñecas y del cuello se forman pliegues a medida que el depósito de grasa continúa.

    Su crecimiento se ha vuelto más lento, quizá con objeto de conservar toda la energía posible para el proceso del parto.

Para este momento tu pequeño ya tiene formadas sus encías, y al principio puede parecer que sus dientes están a punto de salir.

    Todos los sistemas principales del cuerpo, salvo por los pulmones, están bastante bien desarrollados. Sus huesos son muy flexibles al igual que las articulaciones, de manera que como un contorsionista podrá adaptarse al canal del parto que es muy estrecho. Es por esta misma razón que los huesos de su cabeza no están soldados entre sí.

Los cambios en el cuerpo de la mujer:

    Usted sentirá con más frecuencia que se le hinchan los pies y los tobillos por la presión del peso del bebé. Si nota una hinchazón repentina de las manos y la cara, llame inmediatamente al profesional de la salud.
Ponga los pies en alto y descanse cuando pueda. Si se acuesta sobre el lado izquierdo, verá que la hinchazón disminuye.

    A diferencia de lo que piensas, cuanto más líquido consumas diariamente será más útil para evitar la retención de líquido que afecta tus pies, tus piernas, tus manos y tu cara.

Puedes sentir adormecimiento de las manos y calambres en las piernas. Si sientes dolor y adormecimiento en tus manos durante la noche que no te deja dormir, puede ser que tengas el síndrome del tunel carpiano que se caracteriza por la aparición de estas molestias.

    Recuerde que amamantar es un hábito adquirido. Usted y su bebé deben coordinarse para ver qué es lo que surte mejor efecto para ambos. Tenga paciencia los primeros días después del parto. Recuerde que, aunque usted haya amamantado antes, el bebé jamás lo ha hecho. Prepárese para los desafíos que se le presenten.

    Ahora que tu pequeño ocupa tanto espacio en tu abdomen tus digestiones resentirán y podrás notar dolores y punzadas tras comer. Para que te evites molestias, no ingieras alimentos que te puedan producir gases, como coliflor, o repollo; come con moderación legumbres y arroces y bebe abundantes líquidos (sin burbujas).

    No descuides en tu dieta los productos lácteos y los ricos en hierro (espinacas, carne roja, lentejas...)

Aunque tu apetito y tus niveles de energía pueden fluctuar considerablemente, durante estas semanas finales es probable que experimentes un mayor edema en tobillos, pies, manos y cara.

    Aproximadamente 40 de 100 mujeres presentan un ligero edema de los tobillos durante las últimas 12 semanas de embarazo. Este edema en general desaparece con el reposo y rara vez está presente por la mañana.

A medida que el útero en crecimiento ejerza presión sobre el diafragma, tu corazón empezará a desplazarse hacia arriba y a la izquierda.