Trigesimo sexta semana de embarazo:
Seguramente habrá oído que el bebé oye lo que sucede a su alrededor. Aunque todavía no sepa reconocer los sonidos, ni su significado, estudios recientes demuestran que los recién nacidos prefieren la voz de su madre a las de los demás.
También han descubierto que si el bebé escucha una determinada canción muchas veces mientras está en el útero, mostrará preferencia por esa canción al nacer. Por ello es buena idea, leerle cuentos en voz alta, o escuchar juntos sus canciones preferidas.
El bebé sentirá ese momento especial que están juntos, tanto si aun está dentro del útero, como si lo sostiene en sus brazos.
Es un hecho conocido que hay que tener mucho cuidado con la cabeza de los bebés, ya que no es tan resistente como la de un adulto. Esto se debe a que los huesos que forman el cráneo todavía no están totalmente soldados, para que así pueda pasar más fácilmente por el estrecho cuello del útero. Es decir, los huesos se comprimen para pasar por el canal de parto sin daño alguno para el bebé o para la madre. Poco a poco se irán soldando durante el primer año de vida.
El feto mide unos 50 centímetros y pesa algo más de 2,5 kilos.
Los cambios en el cuerpo de la mujer:
¿Tiene el bolso listo para el hospital? Llegó el momento de tener todo listo para el nacimiento. Menos del 5 por ciento de los bebés llegan en la fecha de parto esperada. Si todavía no lo ha hecho, elija un pediatra para que se encargue de la salud del bebé después del nacimiento.
Necesitará tener a un médico a quien pueda llamar si tiene preguntas o inquietudes sobre el bebé una vez que regrese al hogar.
Cada vez le costará más respirar. Esto se debe, a que su útero ha alcanzado mil veces su tamaño original, y al estar debajo de las costillas comprime los pulmones.
En la semana 36 puede que haya ganado 12 ó 13 kilos de peso, siendo probable que durante las siguientes cuatro semanas suba algún kilo más. También debe saber que esto no es siempre así, y que muchas mujeres no engordan nada en su último mes de gestación.
Puede que haya tenido suerte y que no haya sufrido hinchazón por el exceso de líquido. Puede que durante este último mes de embarazo le aparezcan, o le aumenten si ya ha tenido. Para evitarlo, lo mejor es descansar siempre que se pueda unos minutos con los pies en alto o echada sobre el costado izquierdo. Estas posiciones mejoran la circulación sanguínea, poniendo en movimiento el líquido acumulado en las extremidades.
Debe saber que por beber menos agua no se evita esta molesta hinchazón. De hecho es bueno beber, ya que así se eliminan mejor los residuos a través de los riñones, se favorece el movimiento intestinal y se mantiene el volumen de sangre.
El útero estará debajo de las costillas en esta etapa. Quizás tenga dificultades para dormir o levantarse de un asiento bajo. Se estará sintiendo inquieta e irritable ahora que le queda poco tiempo para el parto y el inicio de su nueva vida como madre.
Coma cuando tenga hambre y tome mucha agua. Ya está en la recta final. No deje de acudir a las citas prenatales.
Esta semana o la próxima posiblemente le hagan un análisis de estreptococo grupo B. Esta infección silenciosa rara vez causa problemas en los adultos, pero puede resultar peligrosa para el recién nacido.
El análisis se realiza insertando un hisopo en la vagina. Se analizan las secreciones para detectar la presencia de bacterias. Si tiene estreptococo grupo B en la vagina, se le darán antibióticos durante el parto. El medicamento ayudará a evitar que la infección bacteriana se transmita al bebé.