Parto inducido
Parto inducido:
Debido a la falta de contracciones el parto puede ser inducido mediante medicamentos que las provocan de manera artificial, estos se suministran en forma de geles que se introducen en la vagina o mediante sondas.
Esta técnica es necesaria cuando:
- La mujer sufre enfermedades que puedan afectar la funcionalidad de la placenta (hipertensión, enfermedades renales, diabetes, etc) y se realiza siempre y cuando no exista sufrimiento del feto, en ese caso se recurre a la cesárea.
- Cuando existe una reducción considerable de líquido amniótico.
- Cuando se corrobora mediante ecografía,( en la semana 32 de gestación), que el feto creció demasiado y es probable que sea muy grande al término del embarazo.
- Si a pesar de haber transcurrido 24 ó 48 horas desde la rotura de la bolsa el parto no comienza de manera espontánea.
- En los casos en que la gestación se prolonga por más de 42 semanas.