Para ellos, todos los porque de la depresión posparto:
Si bien todas las mujeres coinciden en que la llegada de un hijo es el momento más feliz de la vida, la depresión que suele seguirle dista mucho de la felicidad.
A los sentimientos de tristeza debido a los cambios hormonales, el cansancio, las variaciones en el sueño que suelen caracterizar los tres a seis días después del parto, le sigue lo que se conoce como depresión posparto. Ese sentimiento inicial desaparece a los pocos días y hay que diferenciarlo de la depresión posparto que es un trastorno que generalmente comienza cuatro semanas después del parto y puede durar semanas, meses o incluso años si no recibe el tratamiento adecuado.
Junto con:
- Ansiedad,
- Sentimientos de tristeza,
- Desesperanza y
- Desvalorización,
- Dudas acerca de la capacidad de cuidar del bebé,
- Llanto frecuente y sensación de fatiga son algunas de las características del trastorno, las cuales suelen ir acompañadas de sentimientos de culpa, disminución o aumento de apetito, pérdida de interés sexual, cambios de humor, excesiva necesidad de dormir o insomnio persistente, ausencia o excesiva preocupación por el bebé, pérdida de memoria, falta de concentración, ideas de suicidio y falta de interés por realizar actividades cotidianas.
Asimismo, hay una serie de factores de riesgo que pueden contribuir a que algunas mujeres estén más expuestas a padecer esta enfermedad.
Para los especialistas, éstos pueden ser: haber padecido depresión posparto en otro embarazo, antecedentes familiares de depresión, un embarazo no deseado, haber sufrido un trastorno depresivo o ansioso en algún momento de su vida, un embarazo con complicaciones, depresión o ansiedad durante el embarazo, situaciones estresantes durante el embarazo, como problemas matrimoniales o muerte de un ser querido.
Tener sentimientos ambivalentes acerca del embarazo, dificultades durante el parto, nacimiento del bebé con problemas de salud, falta de apoyo durante el embarazo y tras el parto o dificultades con la lactancia también pueden ser causa de que las mujeres presenten la conocida crisis.
El rol del padre ha sido relacionado con el trabajo fuera del hogar, siempre dedicado al trabajo y en ocasiones alejado de la familia. Actualmente los roles en los hogares están cambiando, mejor dicho compartiéndolos; muchas madres comienzan a trabajar fuera o dentro del hogar, liberando de presiones a los papás con lo que podrán participar de la crianza de los hijos.
Este nuevo orden en las familias, donde el padre participa más de los roles familiares es beneficioso para los hijos. Desde recién nacidos, los bebés pueden reconocer los sonidos a su alrededor, en especial las voces de las personas que están cerca de él, sobretodo de sus padres.
Tener cerca
al papá favorece el desarrollo de la autoestima del bebé.
Por parte de los papás, éstos sienten un poco de temor para hacerse cargo de las atenciones del bebé, debido a que son primerizos no sólo ante el bebé sino ante su propia cultura, lo cual no debe de interponerse en su rol de padre.
La presencia del padre también es muy favorable para la mujer que presenta depresión posparto que sucede como consecuencia del cambio hormonal repentino luego de dar a luz; si bien no podrá eliminar esta depresión porque debe seguir un curso natural, el padre servirá de apoyo para la madre y también para estar atento ante cualquier irregularidad que observe. Por lo general la depresión posparto desaparece a lo largo del primer mes luego de dar a luz.
Interactúe con su hijo desde el nacimiento: no tenga miedo los bebés no se rompen, usted puede cargarlo apenas nace y atenderlo durante los primeros días (darle leche, cambiarle los pañales, bañarlo, etc.) sólo necesitará informarse cómo hacerlo, tenga por seguro que aprenderá todo tan bien como lo hará la mamá, el ser hombre no le ofrece limitaciones “técnicas”; es más, en algunas ocasiones hasta más expertos son, los “ingenieros” en cambio de pañales no se harán esperar con sus nuevas técnicas e innovaciones.
Programe sus vacaciones para la fecha del parto: si en su país no existiera una Ley que da licencia para los papás, programe sus vacaciones para esta importante fecha, aparte de ser un gran apoyo para la cansada madre (pueden turnarse para atender al bebé por las noches), será más fácil para el papá aprender a atender las necesidades del bebé desde un inicio cuando está más tranquilo que luego de unas semanas cuando el bebé está más inquieto.
La ayuda del padre no se limita a atender al bebé, también sirve para atender a las visitas que llegarán a casa, darse apoyo emocional cuando se está intentando calmar al bebé e inclusive estrechar su propia relación de pareja al compartir momentos tan importantes e íntimos como atender a su hijo, solucionar los problemas del bebé o simplemente conversando acerca de las anécdotas vividas en estos días tan intensos.